La sintonía fina de los despidos y la flexibilización

Un estudio del CEPA detalla que la caída del empleo persiste en articulación con la baja del salario real y el impulso oficial a convenios flexibilizadores. En lo que va del año, ya hubo 9599 despidos y 2594 suspensiones. Industria y servicios, los más afectados.

 

Los despidos y suspensiones en la industria continúan sin encontrar un freno. Según el último informe del Centro de Economía Política Argentina, en el mes de marzo otras 4823 personas perdieron sus puestos de trabajo; de cada diez, seis se desempeñaban en fábricas. La destrucción del empleo industrial se viene agudizando desde septiembre del año pasado, en un proceso que va acompañado, de manera general, por un deterioro de los sueldos y las condiciones laborales, con el impulso oficial a la firma de convenios colectivos con pérdidas de derechos. Contra lo que sostienen el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el de Hacienda, Nicolás Dujovne, sobre una presunta recuperación del empleo y del salario, el relevamiento del CEPA describe que, con excepción de la construcción, donde la merma de puestos se detuvo –tras llegar a los 60 mil despidos, lo que mantiene al sector al tope del ranking negativo– la industria y los servicios continúan expulsando trabajadores.

“No hubo cambios en la dinámica de empleo”, señaló a PáginaI12 Hernán Letcher, director del centro de estudios y concejal del FpV en el partido de San Martín. “Al contrario: si en 2016 la política flexibilizadora laboral fue de ‘trazo grueso’, sustentada en la pérdida masiva de puestos de trabajo y la caída de salario real, en 2017 se puede hablar de una ‘sintonía fina’ flexibilizadora, donde además de despidos y caída de los salarios, se suman acuerdos como el de los petroleros en Vaca Muerta, que el propio Gobierno pretende extender a la industria automotriz (el presidente Mauricio Macri estuvo en Córdoba anunciándolo), a la construcción, al rubro textil y el del calzado entre otros, que incluye la pérdida de derechos laborales adicionales.”

El número de trabajadores afectados en el mes de marzo fue mayor al de febrero. La gran mayoría de los casos se registraron en el sector privado (4008 despedidos y 560 suspendidos) y una minoría (255 cesanteados) en el sector público.

Como marzo marca el fin del primer trimestre, también puede extraerse un panorama sobre cómo se va planteando el año: en este período se acumularon 9599 despidos y 2594 suspensiones, concentrados particularmente en el sector industrial.

El trabajo del CEPA propone mirar el empleo desde varios enfoques. Uno es el comportamiento del mercado laboral desde la asunción del gobierno de Cambiemos. En este sentido, puede decirse que en el primer trimestre de 2017 se está repitiendo una película ya vista el año pasado. Hay dos ciclos que siguen el mismo movimiento, donde a una ola de despidos en el sector público siguen nuevos despidos en el privado.

“En diciembre de 2016, al igual que en diciembre de 2015, los despidos del sector público tomaron preponderancia, representando la mitad de los despidos del mes”, reseña el estudio. “En febrero, al igual que en enero, en cambio, como sucedió luego del impacto que tuvieron al inicio de la actual gestión los despidos en los distintos ministerios nacionales, carteras provinciales y municipales, son los despidos y suspensiones del sector privado los que toman dinamismo. En la etapa anterior, ya hacia el mes de marzo superaban ampliamente a los contabilizados en el sector público. En los meses subsiguientes, las pérdidas de puestos de trabajo en el orden privado pasaron de ser el 56,84 por ciento del total de despidos al 61,22 por ciento en abril de 2016, al 61,83 en mayo, al 62,96 en junio, 65,34 en julio, 66,07 en agosto, 66,81 en septiembre, 67,93 en octubre, 69,80 en noviembre, 69,15 en diciembre, 69,59 en enero, 69,85 en febrero y 70,32 en marzo de 2017, mientras que los del sector público redujeron su participación progresivamente”.

Es decir que los despidos en el Estado actúan como señal de bandera blanca para el ajuste en las empresas; y a la vez retraen el consumo interno, empujando a situaciones de crisis a los sectores peor parados, en el caso de la industria, por la apertura de las importaciones.

 

seguir-leyendo

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s